Un terremoto de magnitud 8.8 sacudió recientemente la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, dejando escenas impactantes en la isla Antsíferova. Un video captado por testigos mostró a decenas de lobos marinos huyendo desesperadamente del tsunami que siguió al fuerte movimiento telúrico. Las imágenes también revelaron el comportamiento alterado de aves que sobrevolaban desorientadas el área, en medio del caos provocado por el evento natural.
El sismo, ocurrido a 20,7 kilómetros de profundidad, fue uno de los más intensos de la última década a nivel mundial. Si bien las autoridades rusas aún no han confirmado víctimas fatales, se desplegaron equipos de emergencia en toda la región para atender posibles daños humanos y materiales. El Servicio Hidrometeorológico mantiene vigilancia activa por el riesgo de réplicas.
Expertos como John Townend, sismólogo y profesor en Nueva Zelanda, explicaron que el terremoto fue producto de la colisión entre la placa del Pacífico y la de Okhotsk, generando un deslizamiento del suelo que podría haber superado los 10 metros en un área de 150 por 400 kilómetros.
Kamchatka, situada sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, es una zona altamente sísmica. Las autoridades instaron a la población costera a permanecer en alerta, mientras continúan las labores de monitoreo en una región que vuelve a recordar su fuerza geológica.








