Durante la alerta de tsunami emitida en diversas zonas del Pacífico tras el fuerte terremoto de magnitud 8,8 ocurrido en Kamchatka (Rusia), una situación llamó la atención en la costa peruana: una mujer de la tercera edad fue grabada mientras permanecía cerca de la playa acompañada por sus nietos, con el objetivo de “ver un tsunami por primera vez”.
El hecho fue registrado por un medio local de Perú, Latina Noticias, que entrevistó a la mujer en medio de las advertencias emitidas por las autoridades para evacuar las zonas costeras y dirigirse a lugares altos. Sin embargo, la respuesta de la abuela sorprendió a la audiencia: aseguró que no sentía temor y que decidió acercarse al mar porque nunca había visto un tsunami en su vida.
“Escuché la televisión en la mañana y me alerté, quería ver porque yo nunca he visto un tsunami y lo traigo a mi nieto para que también vea y conozca”, expresó. Añadió que, según lo que había escuchado, no se trataba de una situación de alto riesgo, sino de una medida preventiva.
Cuando la periodista le preguntó si conocía las rutas de evacuación en caso de emergencia, la mujer respondió con naturalidad: “Tengo que irme para al frente, al frente de la Casa Blanca y ahí quedarme, no puedo meterme a las cuadras porque son muy angostas”.
En Perú, las autoridades habían cerrado 65 de los 121 puertos como medida de precaución, y se estimaba que las olas podrían alcanzar entre uno y 2,31 metros de altura, según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional. La alerta por tsunami también se extendió a países como Japón, Indonesia, Hawái, Chile y otros del litoral pacífico.
El terremoto en Kamchatka ha sido el más fuerte registrado a nivel mundial desde el de Tohoku (Japón) en 2011, y está entre los diez más poderosos del mundo desde 1900, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). A pesar de la magnitud del evento, casos como el de esta abuela pusieron en evidencia la falta de conciencia del riesgo entre algunos ciudadanos ante desastres naturales de esta escala.








