La ayuda humanitaria continúa llegando a las zonas más afectadas por el fuerte aguacero que golpeó a Santa Marta el pasado domingo. En distintos puntos de la ciudad, familias damnificadas reciben mercados, colchones, frazadas, ropa, enseres básicos y alimentos preparados.
Hasta el momento, la administración distrital ha entregado más de 1.500 mercados. De estos, 550 se gestionaron desde el Centro de Acopio, mientras que el resto se logró gracias a la articulación entre el alcalde Carlos Pinedo Cuello, funcionarios distritales, empresas privadas y almacenes como Supertiendas Olímpica.
Una de las jornadas más significativas estuvo encabezada por la Gestora Social, Bleidys Pérez, quien visitó barrios como La Esmeralda, Luz del Mundo, Pescaíto y El Boro para entregar ayudas y escuchar directamente a las familias afectadas. “Aún necesitamos más apoyo. Alimentos no perecederos como granos, pastas, enlatados, azúcar y sal nos permitirán llegar a más barrios”, expresó Pérez, invitando a donar en los puntos de acopio habilitados.
Trabajo conjunto entre Alcaldía y Gobernación
La Procuraduría General de la Nación informó que se articuló un plan de atención entre la Gobernación del Magdalena y la Alcaldía de Santa Marta, con el fin de responder de manera más eficiente a la emergencia y prevenir nuevos daños ante futuras lluvias. El organismo también pidió al Gobierno Nacional reforzar el apoyo, dada la magnitud de los daños y la vulnerabilidad de las familias afectadas.
Acompañamiento institucional
La Personería Distrital, encabezada por Edwar Orozco Oñate, inició recorridos de verificación y acompañamiento en los sectores impactados. En el barrio San Fernando, por ejemplo, se constató la situación de las familias damnificadas y se entregaron mercados básicos. Las visitas continuarán en zonas como el Centro Histórico, Pescaíto y María Cristina.
Desde la administración distrital se reitera el llamado a seguir sumando esfuerzos para garantizar condiciones mínimas de bienestar a quienes lo perdieron todo. Las ayudas siguen siendo esenciales para la recuperación de las comunidades afectadas.








