La Central de Transportes de Santa Marta volvió a ser escenario de tensión y caos luego de que se registraran nuevos bloqueos y disturbios promovidos, según denunció la Gobernación del Magdalena, por la representante legal de la empresa Transporte Sensación S.A.S., Nayrobis María Alvarado Rodríguez. Los hechos dejaron daños materiales, interrupciones en el servicio y afectaciones para cientos de usuarios que se encontraban en el lugar.
De acuerdo con la Gobernación, las acciones impulsadas por el personal de Sensación no solo vulneraron la seguridad dentro de la terminal, sino que también pusieron en riesgo la movilidad intermunicipal y la operación del transporte público. Por ello, el ente departamental instó a la gerencia de la Central de Transportes a interponer una denuncia penal por los delitos de daño en bien ajeno y obstrucción de un servicio público esencial.
La situación se originó a raíz de un conflicto administrativo entre la Central y la empresa transportadora, que no cuenta con autorización vigente para acceder a los parqueaderos internos. Según los registros y la normativa del sector, Transporte Sensación carece de los permisos requeridos para operar dentro de las instalaciones, lo que motivó a la administración de la Central a restringir su ingreso.
A pesar de esta medida, la gerente de la empresa ingresó de manera violenta al área operativa, generando destrozos en la infraestructura, incluyendo cámaras de seguridad y barandas de acceso. Los daños fueron captados por los sistemas de videovigilancia, sirviendo ahora como evidencia para las autoridades. Los testigos relataron que los hechos se desarrollaron en medio de gritos, empujones y momentos de tensión que obligaron a suspender temporalmente las operaciones de salida y llegada de buses.
El bloqueo provocó una fuerte congestión tanto dentro como fuera de la terminal, afectando rutas interdepartamentales hacia Barranquilla, Ciénaga, La Guajira y varios municipios del Magdalena. Los pasajeros reportaron retrasos de varias horas, cancelación de viajes y dificultades para cumplir con citas médicas o compromisos laborales. “Es un desorden total, no hay información y nadie nos dice cuándo podremos salir”, expresó una usuaria que esperaba abordar un bus hacia Fundación.
Frente a la crisis, la Gobernación del Magdalena reiteró su respaldo a la gerencia de la Central, enfatizando que la terminal tiene la facultad legal de regular el acceso de los vehículos y exigir el cumplimiento de las normas operativas. Además, recordó que cualquier empresa que desee operar dentro de sus instalaciones debe contar con habilitación y contratos vigentes, supervisados por la Superintendencia de Transporte.
Las autoridades locales, entre ellas la Personería y la Procuraduría, acudieron al sitio para garantizar el orden público y verificar que no se produjeran nuevos enfrentamientos. Mientras tanto, la administración de la terminal realiza un inventario detallado de los daños ocasionados y evalúa posibles acciones judiciales.
Actualmente, la entrada y salida de algunos buses continúa limitada, y se han habilitado zonas externas de embarque para evitar una paralización total del servicio. La gerencia también anunció que se reforzará la seguridad y se mantendrán los diálogos con los representantes de Sensación, buscando una salida pacífica y ajustada a la ley.
La situación preocupa especialmente ante la cercanía de la temporada turística de fin de año, cuando el flujo de pasajeros se incrementa considerablemente. La Gobernación advirtió que no permitirá nuevos actos de alteración del orden y que acompañará las acciones judiciales necesarias para proteger la operación normal de la Central de Transportes, considerada un punto clave para la movilidad regional y el desarrollo económico de Santa Marta.








