La tarde de este sábado, Santa Marta se vio sorprendida por una fuerte y prolongada lluvia que se extendió por distintos puntos de la ciudad, afectando la movilidad y generando preocupación entre los habitantes ante el riesgo de posibles inundaciones.
El aguacero, que comenzó de manera leve y rápidamente se intensificó, dejó calles y avenidas completamente anegadas, especialmente en zonas bajas donde el sistema de alcantarillado colapsó por el volumen de agua. Conductores y motociclistas se vieron obligados a reducir la velocidad o buscar rutas alternas, mientras peatones se refugiaban bajo techos y paraderos para evitar ser alcanzados por la lluvia.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) había advertido desde comienzos del fin de semana sobre un aumento de las precipitaciones en el norte del Magdalena, especialmente en la capital y su zona rural, incluyendo las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. Según la entidad, las lluvias podrían extenderse durante todo el puente festivo del Día de Todos los Santos, acompañadas de tormentas eléctricas y ráfagas de viento.
Ante esta situación, las autoridades distritales y los organismos de socorro activaron los comités de gestión del riesgo e hicieron un llamado a la ciudadanía a mantenerse alerta, evitar cruzar ríos o quebradas, y abstenerse de visitar balnearios naturales, debido al peligro de crecientes súbitas que podrían presentarse por las lluvias en las zonas altas.
El Ideam también recomendó a las autoridades marítimas y a los operadores turísticos extremar precauciones ante posibles cambios en el oleaje y condiciones de navegación.
Mientras tanto, la capital del Magdalena continúa bajo un cielo gris y lluvias persistentes que anuncian un fin de semana pasado por agua, recordando a los samarios la importancia de la prevención y del cuidado colectivo frente a los fenómenos climáticos.








