El presidente Gustavo Petro atribuyó al expresidente Iván Duque la responsabilidad por la situación de violencia que enfrenta actualmente el país. Aunque ya se acerca el final de su mandato, Petro reiteró que la crisis de seguridad tiene su origen en las decisiones del gobierno anterior, particularmente en la falta de implementación del programa de sustitución de cultivos ilícitos.
Según el mandatario, hasta agosto de 2019 se evidenciaba una reducción progresiva en los cultivos de coca gracias al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos (PNIS). Sin embargo, sostiene que al suspenderse este proceso, se debilitó el avance del acuerdo de paz y comenzó un repunte de la violencia que hoy persiste.
Petro explicó que la violencia rural actual se soporta en tres economías ilegales: los cultivos ilícitos, la explotación ilegal de oro y otros minerales, actividades que han dado lugar al fortalecimiento de estructuras criminales, particularmente las disidencias lideradas por alias “Iván Mordisco”.
En relación con el reciente bombardeo en el Guaviare, en el que murieron varios menores, Petro pidió perdón, pero defendió la naturaleza de la operación. Aclaró que se trató de apoyo aéreo cercano, una acción militar utilizada cuando las tropas se enfrentan a un ataque de un grupo con amplia superioridad numérica o de fuego.
El presidente argumentó que, pese al lamentable resultado, mantendrá este tipo de operaciones como parte de su política de seguridad. Añadió que los grupos armados reclutan menores con la expectativa de evitar ataques aéreos y que frenar los bombardeos podría incrementar esta práctica.
“Si suspendemos los bombardeos, aumentaría el reclutamiento y habría un riesgo mayor para los menores que ya están en combate”, afirmó.
Las autoridades reportaron que, tras la operación, dos personas se entregaron, una fue capturada y tres menores combatientes fueron rescatados. En total, 20 personas murieron, entre ellas siete menores reclutados por los grupos armados.







