La negativa de varios países europeos a respaldar la propuesta de Trump sobre Groenlandia provocó una escalada verbal y política, en la que el exmandatario amenazó con imponer aranceles de hasta el 25% a productos provenientes de ocho países miembros de la OTAN que se oponen a su iniciativa.
Trump justificó esta postura argumentando que Estados Unidos ha asumido durante años una carga desproporcionada en materia de defensa, mientras algunos aliados europeos no cumplen plenamente con sus compromisos dentro de la alianza militar. Según su visión, las medidas económicas serían una forma de presionar por un reparto más equitativo de responsabilidades.
Desde Europa, varios gobiernos han advertido que el uso de aranceles como herramienta política podría afectar gravemente las relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos, además de debilitar la cohesión interna de la OTAN en un momento de alta tensión internacional.








