Una explosión en un laboratorio ilegal de procesamiento de cocaína sacudió una zona rural del departamento de Nariño, en la costa pacífica de Colombia, dejando al menos nueve personas muertas y varios heridos, según informaron autoridades locales y fuentes de seguridad. El hecho ocurrió en un área de difícil acceso, donde operan grupos armados ilegales dedicados al narcotráfico y donde la presencia del Estado es limitada. De acuerdo con las primeras investigaciones, la detonación habría sido provocada por el uso inadecuado de sustancias químicas y cilindros de gas, comúnmente utilizados en la elaboración de estupefacientes, lo que generó una explosión de gran magnitud.
La fuerza de la explosión destruyó por completo la estructura del laboratorio y afectó zonas cercanas, lo que complicó las labores de rescate y recuperación de los cuerpos. Unidades del Ejército y la Policía Nacional llegaron al lugar para asegurar el perímetro y evitar nuevos riesgos, ya que este tipo de instalaciones suelen contener químicos altamente inflamables y contaminantes. Las autoridades señalaron que este hecho evidencia los graves riesgos humanos y ambientales que genera el narcotráfico, no solo por la violencia asociada, sino también por los accidentes mortales que afectan incluso a quienes trabajan dentro de estas redes ilegales. El Gobierno reiteró que continuará las operaciones contra laboratorios clandestinos, aunque reconoció que el control en estas zonas sigue siendo un gran desafío.








