La Contraloría General de la República reveló nuevos detalles sobre la millonaria compra de 17 aviones de combate Gripen por parte del Gobierno del presidente Gustavo Petro, una operación que supera los 3.135 millones de euros y que actualmente es objeto de una inspección especial por parte del ente de control.
Según informó la entidad, la adquisición de la flota fabricada por la empresa sueca Saab se concretó bajo la modalidad de contratación directa. Pese al habitual hermetismo que rodea este tipo de negociaciones en materia de defensa, la Contraloría confirmó que logró acceder a información clasificada como “secreta” y “ultrasecreta” tras insistencias legales y visitas presenciales a las instalaciones de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC).
El organismo de control advirtió que el carácter reservado de los documentos no puede ser utilizado como un obstáculo frente a la vigilancia institucional. Por esta razón, delegados de la Contraloría realizaron inspecciones directas para superar las barreras de confidencialidad y revisar el archivo completo relacionado con la compra de los cazas suecos.
Uno de los puntos que más ha llamado la atención es el aumento significativo del valor del contrato. Inicialmente, la propuesta presentada por Saab rondaba los 10 billones de pesos, pero en 2025 el acuerdo final se cerró por 16,5 billones, lo que representa un incremento cercano al 65 %. De acuerdo con la empresa, este ajuste respondió a la inclusión de proyectos tecnológicos con impacto social y generación de empleo, como plantas de paneles solares, sistemas de agua potable y mejoras técnicas adicionales, elevando el costo por avión de 150 a 215 millones de dólares.
La compra de los Gripen se enmarca en el proceso de reemplazo de los aviones Kfir, fabricados en Israel en la década de los ochenta y considerados obsoletos. Entre 2011 y 2025, el Ministerio de Defensa evaluó múltiples alternativas, incluyendo los F-16 de Estados Unidos, los Rafale de Francia, el Eurofighter Typhoon y el J-10CE de China.
Aunque algunos expertos señalaron que el Gripen es menos potente en comparación con otras opciones —al no haber sido probado en combate real y contar con menor capacidad ofensiva—, el Gobierno finalmente se inclinó por la oferta sueca. La Contraloría precisó que, durante la evaluación, solo las propuestas de Saab y Dassault (Francia) contaban con información técnica y económica suficiente para realizar un análisis comparativo detallado.








