Santa Marta permanece en alerta roja debido a las condiciones climáticas adversas que se registran en el litoral. Fuertes vientos y un oleaje que supera los niveles de seguridad llevaron a las autoridades distritales a prohibir el ingreso de personas al mar como medida preventiva.
Pese a la restricción, la situación se ha convertido en un constante “juego del gato y el ratón” entre las autoridades y algunos ciudadanos que, de manera imprudente, intentan burlar las cintas de seguridad para ingresar al agua.
El operativo de control es estricto. En la zona de playa, uniformados de la Policía Metropolitana realizan patrullajes permanentes para retirar a quienes desacatan la medida, mientras que en el mar, unidades de Guardacostas de la Armada Nacional vigilan que no haya bañistas ni embarcaciones en zonas de alto riesgo.
Las autoridades reiteraron que la vigilancia no es suficiente si no existe conciencia ciudadana. Ingresar al mar en estas condiciones puede provocar ahogamientos por inmersión o graves lesiones por el impacto de las olas contra espolones y estructuras costeras.
Además, advirtieron que estas conductas irresponsables no solo ponen en peligro la vida de los bañistas, sino también la de los rescatistas que deben intervenir en medio de condiciones extremas.
El llamado es a respetar las restricciones y esperar a que las condiciones climáticas mejoren antes de retomar las actividades recreativas en las playas de la ciudad.








