Un enfrentamiento armado entre una patrulla fronteriza cubana y una lancha procedente de Estados Unidos dejó cuatro personas muertas y varios heridos frente a la costa norte de la isla, en un hecho que genera preocupación por una posible escalada diplomática entre ambos países.
El Ministerio del Interior de Cuba (Minint) informó que los tripulantes de la embarcación fueron abatidos luego de ignorar la orden de alto y presuntamente abrir fuego contra los agentes cubanos. Según el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel, los ocupantes eran ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos que intentaban ingresar al país armados y con supuestos “fines terroristas”.
En el intercambio de disparos también resultó herido un comandante de la patrulla cubana, así como otros seis pasajeros de la lancha.
Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio aseguró que “no fue una operación de Estados Unidos” y subrayó que ningún funcionario del gobierno estadounidense estuvo involucrado. Añadió que las autoridades están investigando lo ocurrido.
Por ahora, la versión oficial proviene principalmente de La Habana. La embajada cubana en Washington indicó que se mantienen comunicaciones entre ambos gobiernos y que se adelanta una investigación para esclarecer los hechos.
El incidente ocurre en un momento particularmente sensible en las relaciones bilaterales, marcadas históricamente por tensiones políticas y diplomáticas.








