Después de que Alí Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989, fuera reportado muerto tras ataques militares liderados por Estados Unidos e Israel, parte de la comunidad iraní residente en Londres salió a las calles a celebrar su fallecimiento.
Cientos de personas se reunieron en el barrio de North Finchley y otras zonas del norte de Londres para manifestar su júbilo tras conocerse la noticia de la muerte de Jamenei, que marcó el fin de más de tres décadas de su liderazgo en la República Islámica. En las celebraciones, los asistentes ondearon banderas iraníes de la época anterior a la revolución islámica y se escuchó música y aplausos entre los participantes.
Estos festejos forman parte de una respuesta global de la diáspora iraní y otros grupos en el extranjero que vieron en la caída de Jamenei una oportunidad para el cambio político en Irán. Además, en varias ciudades de Europa, Norteamérica y Australia se registraron reacciones similares entre migrantes y activistas iraníes.
Mientras tanto, dentro de Irán también se reportaron tanto celebraciones espontáneas en algunas zonas como muestras de duelo por parte de quienes apoyaban al régimen, reflejand así la profunda polarización que existe sobre su figura.








