Santa Marta consolidó la educación superior como un verdadero escudo de paz en la Sierra Nevada, tras la colocación de la primera piedra del Multicampus Universitario de Buritaca, en un acto que marcó un antes y un después para la juventud del territorio.
El evento se llevó a cabo el lunes 27 de abril, a las 2:00 p. m., con la participación del ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, y el alcalde distrital, Carlos Pinedo Cuello, quienes oficializaron el inicio de esta ambiciosa apuesta educativa que buscó transformar realidades en zonas históricamente golpeadas por el conflicto armado.
Este importante avance no fue casualidad, sino el resultado de una articulación efectiva en la que se destacó el trabajo firme, constante y estratégico de Jennifer del Toro Granados, Alta Consejera para la Paz y el Posconflicto, quien lideró desde su creación la Movilización de la Juventud Samaria por la Educación y la Paz. Su gestión permitió convertir iniciativas en resultados tangibles que hoy benefician a cientos de jóvenes.
El acto simbolizó además la consolidación del programa Educación Superior en tu Colegio y la puesta en marcha de una infraestructura que amplió las oportunidades para estudiantes de sectores rurales y urbanos.
Resultados que ya se hicieron realidad
La alianza entre el Ministerio de Educación y la Alcaldía de Santa Marta dejó avances concretos:
- Se habilitaron 1.300 cupos universitarios en el territorio.
- Se destinaron 14.000 millones de pesos para infraestructura educativa en Minca y Buritaca.
- Cuatro universidades públicas comenzaron a ofertar programas gratuitos: Universidad del Magdalena, Universidad del Caribe, IU Digital de Antioquia y la USM.
- Se eliminó la barrera del puntaje en pruebas de Estado para acceder.
- 30 instituciones educativas fueron focalizadas como beneficiarias.
La universidad llegó a la Sierra
Por primera vez, estudiantes de la Sierra Nevada iniciaron sus estudios universitarios sin tener que abandonar su territorio. Jóvenes de la IED Once de Noviembre avanzaron en su formación con la Universidad del Magdalena, mientras que estudiantes de La Revuelta lo hicieron con la Universidad del Caribe, gracias a ciclos propedéuticos que facilitaron el paso inmediato desde la educación media.
Este modelo respondió a una exigencia histórica de las comunidades, plasmada en la Proclama de Guachaca por la Paz, presentada en febrero de 2025 ante miles de asistentes, donde se solicitó ampliar la cobertura universitaria en la región.
Educación para cerrar el paso a la violencia
Desde junio de 2025, la Consejería de Paz, bajo el liderazgo de Jennifer del Toro, mantuvo un trabajo cercano con familias, jóvenes de la Sierra y sectores urbanos vulnerables, promoviendo el acceso a la educación superior como herramienta clave para prevenir el reclutamiento por parte de grupos armados ilegales.
Su enfoque permitió que la educación se consolidara como una estrategia real de transformación social, fortaleciendo la permanencia en el sistema educativo y mejorando la calidad de vida de los jóvenes.
“Así entendimos la forma en que la educación se convirtió en un escudo protector de la juventud samaria, como fuente de transformación del conflicto armado en nuestro territorio”, expresó Jennifer del Toro Granados.
Un logro construido en equipo
Este avance fue posible gracias al trabajo articulado liderado por Jennifer del Toro junto a la Secretaría de Educación Distrital, encabezada por Sandra Muñoz; la rectora de la USM, Jocelyn Azar; directivos docentes y líderes comunitarios de la Sierra Nevada, incluyendo Asocomunales.
Con este proyecto, Santa Marta sentó las bases de una transformación profunda, donde la educación dejó de ser un privilegio y se convirtió en una herramienta real de paz.








