Una comisión europea de expertos vinculada a la Organización de las Naciones Unidas solicitó a la Organización Mundial de la Salud declarar una emergencia de salud pública internacional debido a los efectos que el cambio climático está generando sobre la población mundial.
El informe, presentado por la Comisión Paneuropea de Expertos sobre Cambio Climático y Salud, advierte especialmente sobre la situación en Europa, continente que desde mediados de los años 90 se ha calentado al doble del promedio global.
Entre las principales recomendaciones, los expertos proponen que la OMS cree un centro de información climática encargado de suministrar datos verificados y proyecciones científicas sobre los impactos del calentamiento global en la salud pública.
Asimismo, instaron a los gobiernos a incluir la crisis climática dentro de sus políticas de seguridad nacional y sanitaria, además de redireccionar subsidios y recursos económicos hacia acciones relacionadas con salud y sostenibilidad ambiental.
El informe señala que en 2023 varios países europeos destinaron subsidios a combustibles fósiles que superaban incluso parte de sus presupuestos sanitarios. Según los expertos, estos apoyos terminan financiando actividades que afectan directamente la salud humana debido a la contaminación del aire, el agua y el suelo.
Por ello, la comisión recomendó eliminar progresivamente dichos subsidios y dirigir esos recursos a energías renovables, transporte público y programas de alimentación saludable.
De concretarse, sería la segunda vez que la OMS declara una emergencia sanitaria internacional de este tipo, figura creada y utilizada por primera vez durante la pandemia de covid-19 en 2020.
La comisión fue creada el año pasado por la OMS y está integrada por especialistas y exfuncionarios europeos, entre ellos la ex primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, y el exministro de Salud alemán Karl Lauterbach.
Precisamente, Lauterbach aseguró que la quema de combustibles fósiles provoca alrededor de 600.000 muertes anuales en Europa, a las que se suman unas 60.000 relacionadas con las altas temperaturas.
Por su parte, Jakobsdóttir afirmó que existe suficiente evidencia científica para relacionar directamente el aumento de enfermedades y muertes con el cambio climático causado por la actividad humana.
La presentación del informe coincide con el inicio de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, encuentro que reúne a autoridades sanitarias y expertos de distintos países.








