El comunicador generó revuelo en redes sociales tras aparecer sin barba y con el cabello corto, pero luego confirmó que se trataba de una imagen digital.
Una fotografía de Alberto Linero sin barba y con un cambio radical de apariencia sorprendió a miles de seguidores en redes sociales, quienes pensaron que el reconocido comunicador había decidido transformar por completo su imagen.
Las imágenes, en las que aparece con el rostro completamente afeitado y un corte de cabello mucho más corto, rápidamente se hicieron virales debido a que contrastaban con la apariencia que ha mantenido durante los últimos años.
Sin embargo, la sorpresa terminó cuando el propio Linero confirmó que no se trataba de un cambio físico real. Las fotografías fueron creadas utilizando herramientas de inteligencia artificial (IA), capaces de modificar rasgos de una persona y generar retratos con apariencia realista.
El conferencista había compartido la publicación con un tono de humor, haciendo referencia a las constantes peticiones de algunos seguidores que durante mucho tiempo le habían sugerido cambiar su estilo.
«Terminé cediendo. Algunos me pedían que me afeitara la barba y me cortara el pelo. Aquí estoy. ¿Qué dices @alcymb? #TúSabes», escribió en la publicación, mencionando a su esposa, María Alcira Matallana.
La publicación generó todo tipo de comentarios. Algunos usuarios aseguraron que el cambio lo hacía lucir «irreconocible», mientras otros destacaron que la imagen permitía imaginar cómo se vería con un estilo completamente diferente.
Durante años, la barba abundante y el cabello largo se convirtieron en una de las características más reconocidas de Alberto Linero, una imagen que acompañó su trayectoria como sacerdote, escritor, conferencista y creador de contenido después de dejar el ministerio religioso.
Por esa razón, la supuesta transformación llamó especialmente la atención entre quienes han seguido su carrera y están familiarizados con su apariencia habitual.
Aunque la inteligencia artificial permitió recrear un posible nuevo aspecto del comunicador, Linero dejó claro que no ha realizado ningún cambio de imagen y que las fotografías corresponden únicamente a una creación digital.
La publicación terminó convirtiéndose en tema de conversación entre sus seguidores, no por un nuevo proyecto o una reflexión espiritual, sino por una apariencia ficticia que logró despertar curiosidad en redes sociales.








