Mal perdedor, ¿Por qué Petro se apresuró a prohibir, de manera tajante, el uso de guarniciones militares para la ceremonia?
La posesión presidencial es el acto más solemne de la república. Puede tener invitados internacionales, arreglos florales y pantallas gigantes, pero nada debe apartarnos de su verdadero sentido: es el momento exacto en que la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas se convierte en autoridad legítima y en ejercicio del poder. Por eso…






