Una fuerte advertencia sobre las finanzas públicas lanzó el viceministro de Hacienda, Juan Sebastián Betancur, durante la Convención Bancaria 2026, al señalar que el nuevo Gobierno encontró un panorama fiscal incluso más complejo de lo que había advertido el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF).
Betancur explicó que el país enfrenta dificultades relacionadas con el crecimiento del gasto público, el bajo ritmo del recaudo y problemas en la planeación y ejecución del presupuesto nacional.
“Está un poco peor la situación de lo que en ese momento estábamos viendo”, afirmó el funcionario al comparar el escenario encontrado en el Ministerio de Hacienda con el diagnóstico que conocía desde el CARF.
El gasto público, en el centro de la preocupación
Según el viceministro, uno de los principales problemas está relacionado con el comportamiento del gasto después de la pandemia. Aseguró que actualmente se encuentra entre tres y cuatro puntos del PIB por encima de la tendencia que se habría registrado antes de la emergencia sanitaria.
Betancur aclaró que el incremento no estaría explicado principalmente por la inversión, sino por los gastos de funcionamiento y las transferencias, entre ellas recursos destinados a salud, pensiones, Sistema General de Participaciones y combustibles.
También llamó la atención sobre el rubro denominado “otras transferencias”, que agrupa cerca de 200 partidas y que, según indicó, debería ser revisado dentro de cualquier estrategia de ajuste fiscal.
El funcionario comparó además el comportamiento de Colombia con otras economías de la región y señaló que, mientras países como Perú, México, Chile, Paraguay y Uruguay redujeron su nivel de gasto frente a 2020, Colombia no habría seguido la misma tendencia.
Ingresos no crecen al mismo ritmo
Otro de los factores señalados por Betancur es la brecha entre los ingresos del Estado y el crecimiento del gasto.
Aunque Colombia ha aprobado diferentes reformas tributarias y la Dian ha reportado avances en materia de recaudo, el viceministro sostuvo que los ingresos siguen sin aumentar al ritmo necesario para compensar las obligaciones del Gobierno.
De acuerdo con sus cifras, mientras el déficit primario promedio de una muestra de 15 economías emergentes de América Latina, Asia y África ronda el 0,5 % del PIB, en Colombia alcanza aproximadamente el 3,5 %.
Críticas a la planeación fiscal
El tercer punto de preocupación está relacionado con la gestión y planeación de las finanzas públicas.
Betancur cuestionó lo que calificó como una “pésima gerencia pública en materia fiscal”, especialmente por la diferencia entre los ingresos proyectados en el Presupuesto General de la Nación y los recursos finalmente observados.
Según explicó, históricamente esa diferencia era cercana al 0,1 % del PIB, pero en 2024 habría alcanzado unos $75 billones, equivalentes a cerca de cuatro puntos del PIB. Para 2025, la diferencia habría sido de aproximadamente $36 billones, equivalente al 1,8 % del PIB.
Esta situación, señaló, habría contribuido a aumentar las reservas presupuestales, correspondientes a compromisos y contratos que deben ser atendidos con recursos de vigencias posteriores.
Alertan por inconsistencias en los presupuestos
El viceministro también cuestionó la falta de consistencia que, según afirmó, se presentó durante los últimos tres años entre herramientas como el Marco Fiscal de Mediano Plazo, el Marco de Gasto de Mediano Plazo y el Presupuesto General de la Nación.
Aunque defendió la arquitectura institucional diseñada para vigilar y organizar las finanzas públicas, sostuvo que los cambios en las proyecciones económicas terminaron afectando la planeación presupuestal.
La advertencia de Betancur deja planteado uno de los principales desafíos para el nuevo Gobierno: reducir la brecha entre ingresos y gastos, ordenar las obligaciones acumuladas y recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas.








