El futuro de Monómeros Colombo Venezolanos S.A., una de las empresas clave para la producción de fertilizantes en Colombia, sigue en el centro de las negociaciones entre Colombia y Venezuela. El Ministerio de Trabajo advirtió que cualquier venta deberá garantizar los derechos laborales y la estabilidad de los más de 1.500 empleados de la planta en Barranquilla.
El ministro Antonio Sanguino señaló que el proceso está bajo seguimiento y que será obligatorio mantener las condiciones contractuales actuales. La advertencia surge en un contexto de preocupación entre los trabajadores, mientras la Superintendencia de Sociedades mantiene a la compañía bajo “supervisión máxima” por su crisis financiera. Según el superintendente Billy Escobar, Monómeros tiene pasivos superiores a un billón de pesos y miles de empleos en riesgo.
Fundada hace más de cinco décadas, Monómeros no solo abastece fertilizantes, sino que también impulsa la economía local y el sector portuario. Su posible venta ha encendido las alarmas en Barranquilla. En medio de esta situación, Ecopetrol y la estatal venezolana Pequiven firmaron en Caracas un acuerdo de confidencialidad para evaluar la compra, con implicaciones estratégicas para la seguridad alimentaria del país.
Monómeros ha sido escenario de disputas políticas y económicas recientes. Tras ser intervenida en 2019 por el gobierno interino de Juan Guaidó, volvió al control de Pequiven con el restablecimiento de relaciones diplomáticas. Ahora, el acuerdo con Ecopetrol abre la posibilidad de una reactivación industrial, aunque persisten dudas sobre el manejo binacional y los compromisos laborales, que el Ministerio de Trabajo considera innegociables.








