Después de varias horas de tensión y diálogo con la comunidad, las autoridades confirmaron el levantamiento del bloqueo que se mantenía en la Troncal de Oriente, en el tramo comprendido entre Aracataca – Río Ariguaní – Ye de Ciénaga, exactamente en el sector Vuelta al Torito, a la altura del kilómetro 47. Con este acuerdo, la vía volvió a quedar habilitada en su totalidad, lo que permite restablecer el tránsito vehicular en uno de los corredores más importantes para la movilidad del Magdalena y la región Caribe.
Desde el mismo momento en que se despejó la vía, personal de tránsito desplegó un operativo de control con el fin de garantizar la seguridad de los conductores y prevenir incidentes durante la normalización del tráfico. Las autoridades recordaron a los viajeros la importancia de acatar las indicaciones de los agentes en carretera, especialmente en zonas donde aún se realizan labores de verificación y organización.
El proceso de mediación fue liderado por funcionarios de la Secretaría de Tránsito y Transporte del Magdalena (SETRA), el comandante del Distrito 1 de Fundación y el subcomandante del Departamento de Policía Magdalena. Gracias a la intervención conjunta se logró restablecer el orden sin que se registraran enfrentamientos ni mayores alteraciones del orden público, lo que fue valorado por los habitantes de la zona y los transportadores que dependen de este eje vial.
En medio de los diálogos se planteó la necesidad de revisar los compromisos iniciales pactados sobre el diseño de retornos en la vía. Por ello, se anunció que el próximo 17 de septiembre se llevará a cabo una reunión con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en la que se estudiarán dos nuevas alternativas: mantener la vía en su estado actual, desde el puente de Aracataca hasta la entrada del peaje, o implementar retornos más pequeños, de aproximadamente 300 metros, en lugar de los de mayor extensión que habían sido acordados previamente.
El levantamiento del paro no solo devuelve la movilidad al tramo afectado, sino que también abre la puerta a un nuevo escenario de concertación entre la comunidad y las instituciones, con el propósito de encontrar soluciones que concilien las necesidades de los habitantes con la viabilidad técnica de las obras viales. Mientras tanto, las autoridades reiteraron el llamado a mantener la calma y a construir acuerdos que eviten futuras interrupciones en una carretera vital para la conectividad y el desarrollo económico de la región.








