Santa Marta vive días de intensa preparación para convertirse en el centro diplomático de América Latina y Europa con la llegada de más de 1.500 representantes internacionales a la IV Cumbre CELAC–UE 2025.
Pero detrás del despliegue de seguridad, transporte y logística, emergen detalles curiosos que muestran el otro lado de la cita internacional: camas diseñadas especialmente para delegaciones extranjeras y platos típicos del Caribe colombiano que buscarán conquistar paladares presidenciales.
Camas a la medida para delegaciones europeas
El sector hotelero del Magdalena ha tenido que ponerse creativo para cumplir con las exigencias de los visitantes. Algunos hoteles mandaron a fabricar camas extralargas, adaptadas a huéspedes que superan los dos metros de estatura.
“Nos encontramos con visitantes de 2,10 o incluso 2,20 metros, y las camas estándar en Colombia no llegan a esa medida. Por eso varios hoteles adecuaron habitaciones con mobiliario nuevo para cumplir con los requerimientos internacionales”, explicó Omar García Silva, presidente de Cotelco Magdalena.
De acuerdo con el gremio hotelero, la ocupación ya bordea el 98 %, con más de 30 establecimientos prácticamente llenos, lo que representa una cifra récord para la ciudad.
El cayeye conquista la mesa diplomática
La adaptación también llegó a las cocinas. Los equipos gastronómicos se preparan para ofrecer menús que mezclen dietas personalizadas con la identidad culinaria samaria. Entre los protagonistas se destaca el cayeye, el plato insignia hecho con guineo verde, queso y mantequilla, que acompañará opciones tradicionales como la arepa’e huevo y el pescado fresco del Caribe.
“Algunas delegaciones traen sus propios productos o piden preparaciones muy específicas, pero también quieren probar la comida local. Entre las solicitudes más comentadas están el pescado fresco, el cayeye y hasta la arepa’e huevo”, aseguró García.
Con esta mezcla de tradición, sabor y hospitalidad, Santa Marta busca demostrar que la diplomacia también se construye desde los detalles: una cama cómoda, un plato típico bien servido y una cálida bienvenida caribeña.








