Estados Unidos lanzó una grave acusación contra Irán, señalando al régimen de Teherán de haber orquestado un complot para asesinar a la embajadora de Israel en México. La denuncia, que ha incrementado la tensión diplomática en medio del conflicto regional de Oriente Medio, fue confirmada por un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.
“El plan fue frustrado y actualmente no representa una amenaza activa”, declaró la fuente, quien no ofreció detalles sobre cómo se evitó el ataque. Según Washington, la conspiración habría sido organizada por la Fuerza Quds, unidad de élite del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, a finales de 2024, y desmantelada este año tras labores conjuntas de inteligencia.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel agradeció públicamente a las autoridades mexicanas por haber neutralizado la red terrorista. “Reconocemos la rápida acción de los servicios de seguridad y la policía de México por impedir un atentado dirigido por Irán contra nuestra embajadora”, expresó el gobierno israelí en un comunicado oficial.
La misión iraní ante las Naciones Unidas, consultada sobre el caso, prefirió no emitir comentarios. Sin embargo, funcionarios estadounidenses subrayaron que este episodio forma parte de un patrón más amplio de operaciones encubiertas de Irán contra diplomáticos, periodistas y disidentes en distintos países.
La acusación surge en un contexto de hostilidades que se intensificó tras el ataque israelí del 1 de abril de 2024 al complejo diplomático iraní en Damasco, en el que murieron varios altos mandos de los Guardianes de la Revolución. En represalia, Irán lanzó una serie de misiles y drones contra Israel, lo que desató una escalada militar que continuó con bombardeos israelíes sobre territorio iraní, dejando más de mil víctimas.
Estados Unidos, aliado histórico de Israel, se sumó a la ofensiva atacando instalaciones nucleares iraníes. Teherán, por su parte, ha mantenido su apoyo al grupo palestino Hamás, responsable del ataque del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la actual guerra en Gaza.
Israel ha extendido sus operaciones militares más allá del enclave, atacando posiciones en Irán, Siria, Líbano, Catar y Yemen. Paralelamente, la inteligencia israelí acusa a la Fuerza Quds de coordinar ataques contra intereses judíos en el extranjero.
Recientemente, Australia expulsó al embajador iraní tras vincular a Teherán con ataques contra una sinagoga y un restaurante kosher. En América Latina, la sombra de Irán también persiste: el atentado contra la AMIA en Buenos Aires en 1994, que dejó 85 muertos, sigue siendo un recordatorio de la amenaza que, según Israel y Argentina, representa la red de Hezbolá bajo dirección iraní.








