Una grave situación de orden público se registra en la Ciénaga Grande de Santa Marta, donde decenas de pescadores artesanales denunciaron amenazas, robos y restricciones para ejercer su labor, presuntamente por parte de integrantes de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), conocidas como el Clan del Golfo. Estos hechos han dejado a varias comunidades palafíticas sin su principal sustento económico.
De acuerdo con los testimonios, durante el reciente puente festivo cerca de 50 pescadores fueron interceptados en el sector conocido como “Trece” por hombres armados que les prohibieron continuar con la faena. Los sujetos los obligaron a entregar motores fuera de borda y artes de pesca, además de advertirles que no regresaran a la zona.
Tras el despojo, los trabajadores quedaron a la deriva por varias horas, sin medios de propulsión ni comunicación, en medio de condiciones climáticas adversas. La situación se prolongó por más de siete horas, hasta que otros pescadores de la región lograron ubicarlos y auxiliarlos, pese al riesgo que representaba navegar en el área.
Las comunidades afectadas señalaron que la pesca es la única fuente de ingresos para decenas de familias que habitan en viviendas palafíticas, por lo que la pérdida de los motores y la imposibilidad de salir a trabajar impacta de manera inmediata la seguridad alimentaria de la población.
Habitantes de municipios ribereños como Puebloviejo y Sitionuevo manifestaron que este tipo de intimidaciones se vienen presentando desde hace varios meses, limitando la movilidad por los caños y cuerpos de agua de la margen derecha del río Magdalena. Indicaron además que, ante la falta de alternativas laborales, muchos jefes de hogar continúan saliendo a pescar pese a las amenazas.
A la problemática de seguridad se suma una situación ambiental derivada de la proliferación de la planta Hydrilla verticillata, la cual obstruye los canales, dificulta la navegación, incrementa los costos de desplazamiento y reduce considerablemente las capturas diarias.
Líderes comunitarios informaron que estos hechos ya fueron puestos en conocimiento de las autoridades y solicitaron mayor presencia institucional en la Ciénaga Grande de Santa Marta, con el fin de garantizar la seguridad de los pescadores y evitar nuevos episodios que pongan en riesgo la estabilidad social y económica de las comunidades ribereñas.








