Las tensiones entre Estados Unidos y Europa ya comenzaron a reflejarse en los mercados financieros internacionales. Los futuros del Dow Jones, así como otros índices bursátiles relevantes, registraron descensos, impulsados por el temor de los inversionistas a un nuevo episodio de confrontación comercial entre potencias aliadas.
Analistas económicos señalan que la posibilidad de aranceles genera preocupación sobre el encarecimiento de productos, la alteración de las cadenas de suministro y una eventual desaceleración del crecimiento económico. En este contexto, los inversionistas suelen adoptar posturas más cautelosas, lo que aumenta la volatilidad en los mercados.
El comportamiento de los índices bursátiles demuestra cómo las decisiones políticas y los conflictos diplomáticos pueden tener un impacto inmediato en la economía global, incluso antes de que se adopten medidas concretas








