El Gobierno colombiano enfrenta un nuevo desafío en materia de comercio exterior tras la decisión de Ecuador de imponer un arancel del 30 % a varios productos provenientes de Colombia. Esta medida ha generado preocupación entre empresarios y exportadores, ya que afecta directamente la competitividad de productos colombianos en el mercado ecuatoriano.
Sectores como el agrícola y el manufacturero serían los más perjudicados, debido al aumento en los costos de exportación. Ante esta situación, el Gobierno analiza posibles respuestas diplomáticas y comerciales, buscando proteger la economía nacional sin deteriorar las relaciones bilaterales entre ambos países. Las autoridades han señalado que el diálogo será la principal herramienta para intentar resolver el conflicto.
Desde el punto de vista económico, esta decisión podría impactar negativamente en el empleo y en los ingresos de las empresas exportadoras. Además, expertos advierten que este tipo de medidas proteccionistas pueden generar efectos en cadena dentro de la región.








