Nicolás Maduro Guerra, diputado venezolano e hijo del expresidente Nicolás Maduro, afirmó este miércoles que su padre se encuentra “de buen humor” y con ánimo estable tras 25 días detenido en Estados Unidos, luego de su captura durante una operación militar el pasado 3 de enero. 
Maduro Guerra aseguró que el exmandatario, recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, ha logrado recuperarse de algunas lesiones menores sufridas durante el operativo y se mantiene tranquilo pese a las difíciles circunstancias. “Ha sanado de un golpe en la rodilla y una contusión abdominal”, explicó el diputado, y subrayó que “el humor es intacto” en su padre. 
En una entrevista reciente, Maduro Guerra contó una anécdota que refleja el estado de ánimo de su padre: cuando los guardias le entregaron unos lentes con una fórmula incorrecta, Maduro bromeó diciendo: “Aquí estoy viendo doble, tengo 63 años y ya la vista no me da; pero el humor sigue intacto”. 
El legislador también se dirigió a la prensa en Caracas, donde reafirmó que Maduro está “bien” y con “buen estado de ánimo”, y llamó a la fe y la unidad del pueblo venezolano a través de un mensaje difundido por su canal de Telegram. “¡Confiamos en Dios y en la fe del pueblo! Aunque estamos pasando momentos difíciles, sabemos que Dios no nos ha abandonado”, afirmó. 
Maduro permanece detenido en Estados Unidos mientras enfrenta cargos federales, incluidos delitos relacionados con narcotráfico, tras su arresto en suelo venezolano por fuerzas estadounidenses. La familia ha descartado que se declare una falta temporal que permitiría convocar elecciones en Venezuela, manteniendo la postura de que no habrá cambios legales inmediatos por su ausencia. 








