El show de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny generó reacciones divididas en Estados Unidos luego de que el presidente Donald Trump calificara la presentación como “terrible” y asegurara que “nadie entiende una palabra de lo que dice”.
El espectáculo, de más de 13 minutos, fue considerado por muchos espectadores como un homenaje a Puerto Rico y a la cultura latinoamericana. El artista interpretó varios de sus éxitos en español y presentó una puesta en escena con referencias a escenas cotidianas como bodas, salones de belleza y juegos de dominó, acompañado por artistas invitados y figuras del entretenimiento.
Mientras críticos y seguidores destacaron la apuesta cultural y el uso exclusivo del español en uno de los escenarios más vistos del mundo, Trump expresó su desacuerdo a través de su red Truth Social, donde calificó la actuación como “una de las peores de la historia” del evento.
Las declaraciones del mandatario generaron debate en redes sociales y medios de comunicación, donde usuarios y analistas discutieron sobre la diversidad cultural en espectáculos masivos y el impacto de presentaciones en otros idiomas dentro de eventos de alcance global.








