Kiev ejecutó durante la madrugada uno de los mayores ataques con drones registrados hasta ahora contra la capital rusa, impactando una refinería de petróleo clave en Moscú y provocando incendios, interrupciones en el tráfico aéreo y una nueva escalada en el conflicto entre ambos países.
Según reportes preliminares, la instalación afectada sería la refinería de Kapotno, una infraestructura estratégica que abastece una parte significativa del consumo de combustibles de la capital rusa. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron grandes columnas de humo elevándose desde el complejo industrial tras las explosiones.
El ataque forma parte de una ofensiva más amplia que, de acuerdo con autoridades locales, también afectó otras zonas de la región metropolitana de Moscú, incluyendo daños en edificios residenciales, un centro comercial e instalaciones industriales. Varias vías fueron cerradas y se suspendieron operaciones en los principales aeropuertos de la ciudad, entre ellos Sheremetyevo, Vnukovo y Zhukovsky.
Las autoridades rusas afirmaron haber interceptado cientos de drones en distintas regiones del país durante la noche, aunque estas cifras no han podido ser verificadas de forma independiente. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, confirmó que algunos aparatos lograron impactar la refinería y describió la situación como un ataque aéreo a gran escala.








