La creciente ola de extorsiones que golpea al sector comercial mantiene en máxima alerta al empresariado del Magdalena. Durante la Cumbre de Seguridad, la directora ejecutiva de Fenalco Santa Marta, Aura Carolina García, advirtió que este delito ha dejado de ser un problema exclusivamente económico para convertirse en una amenaza directa contra la generación de empleo, la inversión y la estabilidad de cientos de empresas en el departamento.
La dirigente gremial explicó que el comercio y el sector de servicios representan más del 35 % del empleo formal en el Magdalena, razón por la cual cualquier afectación a estas actividades repercute de manera inmediata en la economía regional. Sin embargo, aseguró que la expansión de las estructuras dedicadas a la extorsión está generando un ambiente de incertidumbre que desestimula la actividad empresarial y pone en riesgo la permanencia de muchos establecimientos.
Según García, uno de los aspectos más preocupantes es que las amenazas ya no solo recaen sobre los propietarios de los negocios, sino también sobre los trabajadores, quienes se han convertido en blanco de las organizaciones delincuenciales.
«Hoy tenemos colaboradores del comercio que están dejando sus empleos por el temor que les generan las extorsiones. Son ellos quienes reciben las llamadas, las visitas y las intimidaciones de los delincuentes», manifestó durante su intervención.
La directora de Fenalco indicó que esta situación está provocando renuncias de empleados que prefieren abandonar sus puestos de trabajo antes que continuar expuestos a amenazas constantes, afectando el funcionamiento de empresas y establecimientos comerciales que deben enfrentar dificultades para reemplazar al personal y mantener sus operaciones.
Asimismo, advirtió que el fenómeno de la extorsión ha evolucionado hasta afectar también a pequeños comerciantes y emprendedores, quienes, además de ser obligados a realizar pagos ilegales, estarían recibiendo imposiciones sobre los productos que pueden vender y las condiciones bajo las cuales deben desarrollar sus actividades comerciales.
Para el gremio, este escenario representa un grave retroceso en materia de seguridad y afecta la confianza necesaria para promover nuevas inversiones en Santa Marta y el Magdalena.
Ante este panorama, Fenalco hizo un llamado al Gobierno Nacional para fortalecer el respaldo a las autoridades mediante mayores recursos, tecnología, inteligencia e investigación criminal que permitan identificar, judicializar y desarticular las estructuras delincuenciales responsables de las extorsiones.
La dirigente gremial también expresó su preocupación por el bajo nivel de denuncias que existe entre los comerciantes, situación que atribuyó al temor por posibles represalias y a la percepción de que varias organizaciones criminales mantienen presencia e influencia en diferentes sectores del departamento.
«Muchos empresarios prefieren guardar silencio por miedo. Es indispensable recuperar la confianza para que las víctimas denuncien y las autoridades puedan actuar con mayor efectividad», señaló.
Como parte de las propuestas presentadas durante la Cumbre de Seguridad, Fenalco planteó fortalecer los canales de recepción de información confidencial, garantizar mecanismos de protección para quienes denuncien y mejorar los resultados de las investigaciones para generar mayor credibilidad entre el sector empresarial.
Igualmente, el gremio manifestó su disposición de trabajar de manera articulada con la Fuerza Pública y los organismos de investigación, poniendo a disposición las cámaras de seguridad instaladas en los establecimientos comerciales como una herramienta para apoyar las labores de prevención, identificación de responsables y esclarecimiento de hechos delictivos.
Fenalco concluyó que enfrentar de manera decidida la extorsión es fundamental para proteger el empleo formal, garantizar la continuidad de miles de negocios, recuperar la confianza de los inversionistas y fortalecer el desarrollo económico del Magdalena, reiterando que la seguridad debe convertirse en una prioridad para asegurar la competitividad y el crecimiento de la región.








