Gracias a un gol decisivo de Julián Álvarez en el tiempo suplementario, Argentina venció 3-1 a Suiza este sábado en Kansas City y aseguró su lugar en las semifinales del Mundial 2026, donde enfrentará a Inglaterra en uno de los partidos más esperados del torneo.
La «Araña» apareció en el minuto 112 con un potente remate desde fuera del área para romper el empate 1-1 que llevaba el encuentro a una definición incierta. Ya en el tiempo agregado, Lautaro Martínez sentenció el compromiso con el tercer tanto argentino.
Suiza, que volvía a disputar unos cuartos de final mundialistas después de 72 años, complicó durante gran parte del partido al vigente campeón del mundo. Sin embargo, la expulsión de Breel Embolo a los 72 minutos, tras recibir una segunda tarjeta amarilla por simular una falta, terminó inclinando la balanza.
Con este resultado, la selección dirigida por Lionel Scaloni jugará el próximo miércoles una semifinal de alto voltaje frente a Inglaterra. La otra llave enfrentará a Francia y España.
El choque tendrá un significado especial para Lionel Messi, quien disputará por primera vez un Mundial frente a Inglaterra, cuatro décadas después del histórico partido en el que Diego Maradona dejó su huella con el inolvidable «Gol del Siglo» y la polémica «Mano de Dios».
Aunque Messi no logró marcar por primera vez en este Mundial, continúa como máximo goleador del torneo con ocho tantos, igualado con el francés Kylian Mbappé. Además, el capitán argentino alcanzó las 10 asistencias mundialistas tras ejecutar el córner que terminó en el gol de Alexis Mac Allister a los 10 minutos.
Argentina volvió a sufrir para avanzar, tal como ocurrió en las fases anteriores frente a Cabo Verde y Egipto. Tras el encuentro, Scaloni reconoció las dificultades del equipo.
«Hoy no estuvimos como queríamos. Lo sufrimos, pero llegar a una semifinal de un Mundial sin sufrir es muy difícil», expresó el entrenador.
Un partido lleno de emociones
La Albiceleste abrió el marcador gracias a un cabezazo de Mac Allister tras un preciso tiro de esquina de Messi, desatando la euforia de los casi 69.000 aficionados presentes en el Arrowhead Stadium.
Sin embargo, Suiza reaccionó en la segunda mitad e igualó el marcador con un gol de Dan Ndoye, quien culminó una gran jugada colectiva para vencer a Emiliano Martínez.
Poco después llegó la acción más polémica del encuentro. Tras revisar una jugada en el VAR, el árbitro anuló una falta sobre Embolo, consideró que el delantero había simulado la caída y le mostró la segunda amarilla, dejando a los suizos con diez jugadores.
La decisión provocó fuertes protestas del capitán Granit Xhaka y del técnico Murat Yakin, quienes cuestionaron la intervención del VAR y consideraron que la expulsión condicionó el desenlace del partido.
Cuando todo apuntaba a los penales, Julián Álvarez apareció con un extraordinario disparo al ángulo para darle la ventaja definitiva a Argentina. Ya con Suiza volcada al ataque, Lautaro Martínez aprovechó un contragolpe para sellar el 3-1 y desatar la celebración albiceleste.
Finalizado el encuentro, Scaloni buscó bajar la tensión de cara al próximo desafío.
«Es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa», afirmó sobre el esperado enfrentamiento frente a Inglaterra.
Argentina buscará ahora un nuevo pase a la final del Mundial en un duelo cargado de historia, después de los recordados enfrentamientos entre ambas selecciones en las Copas del Mundo de 1986, 1998 y 2002.








