Estudiante de Ingeniería de Sistemas, emprendedora y representante del barrio Santa Ana, busca convertirse en una embajadora de la cultura, las tradiciones y el talento de la capital del Magdalena.
A sus 21 años, Cassiannil Hernández Madueño tiene claro que los sueños se construyen con disciplina, esfuerzo y perseverancia. Esta joven samaria, estudiante de octavo semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad del Magdalena, se prepara para asumir uno de los retos más importantes de su vida: representar a Santa Marta como candidata a la Capitanía Distrital del Mar 2026.
Cassiannil lleva con orgullo el nombre del barrio Santa Ana, un sector reconocido por su historia, sus tradiciones y por la fuerza de sus habitantes, características que, según ella, han influido en la mujer en la que se ha convertido.
Es hija de Desiree Hernández Madueño, a quien reconoce como su principal ejemplo de fortaleza, amor y perseverancia, y de Cargil Cassie, de origen jamaiquino, quien falleció antes de su nacimiento.
Su historia familiar también está marcada por la unión con sus cinco hermanos: Aimé González y Diego González, por parte de su madre; y Cassius Cassie, C’Bon Cassie y Jewel Cassie, por parte de su padre, quienes, según expresa, han aportado a su crecimiento personal.
Una joven que combina estudio, emprendimiento y pasión por su ciudad
Más allá de su formación profesional, Cassiannil se define como una mujer emprendedora y multifacética. Desde los 16 años inició su propio negocio de comidas rápidas llamado «Vamos Pa’ Esa», un proyecto que refleja su manera de enfrentar los desafíos.
«Cada vez que aparece un reto, mi respuesta siempre es la misma: vamos pa’ esa. Así afronto mis estudios, mi emprendimiento, el deporte, la danza y hoy este gran desafío de representar a Santa Marta en la Capitanía Distrital del Mar», expresó.
Para ella, una capitana no solo debe representar una imagen, sino también los valores, la identidad cultural y el compromiso con la comunidad que la elige.
«Una capitana no solo representa la belleza de una ciudad, sino también sus valores, su cultura y el compromiso de servir a su tierra», afirmó.
Como parte de su preparación, ha fortalecido habilidades en áreas como natación, pasarela, expresión corporal y oratoria, además de profundizar en la historia y las tradiciones de Santa Marta.
La disciplina como su principal herramienta
Dentro de este proceso, la natación se ha convertido en uno de los mayores desafíos. Cada entrenamiento ha significado una oportunidad para mejorar su resistencia, fortalecer su técnica y demostrar su capacidad de superación.
Sin embargo, asegura que su mayor fortaleza no está únicamente en una prueba específica, sino en su disposición para aprender, adaptarse y trabajar constantemente por alcanzar sus objetivos.
Un sueño llamado Santa Marta
Cassiannil aspira a obtener el título de Capitana Distrital del Mar 2026 con motivo de la celebración de los 501 años de Santa Marta. Para ella, esta oportunidad representa mucho más que una distinción.
«Este título significa la oportunidad de servir, inspirar y aportar al crecimiento de una ciudad que amo profundamente», manifestó.
Su propósito es convertirse en una embajadora de la cultura samaria, sus tradiciones y el potencial de sus habitantes, especialmente de los jóvenes que trabajan, estudian y emprenden para construir un mejor futuro.
«Represento al joven samario: ese que estudia, trabaja, emprende y enfrenta los desafíos con determinación. Quiero demostrar que nuestra generación tiene mucho para aportar y que el liderazgo también se construye con acciones, compromiso y amor por la comunidad», señaló.
Un mensaje para los jóvenes samarios
La joven envió un mensaje de motivación a quienes luchan por cumplir sus metas y los invitó a creer en sus capacidades.
«Sigamos creyendo en Santa Marta y en todo el talento que nace en esta tierra. A los jóvenes quiero decirles que no tengan miedo de soñar en grande. Los sueños no solo se cumplen, también se trabajan. Con disciplina, constancia y amor por lo que hacemos, podemos construir el futuro que queremos», expresó.
Cassiannil asegura que su mayor aspiración es recordarle a los samarios que el verdadero orgullo de una ciudad no está únicamente en sus paisajes, sino en las personas que cada día trabajan para hacerla crecer.








