El presidente electo, Abelardo De La Espriella, se pronunció sobre la elección de la nueva Mesa Directiva del Senado y dejó claro que el resultado no altera su relación con el Congreso ni su compromiso con la independencia de los poderes públicos.
La jornada legislativa terminó con la victoria del senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, quien obtuvo 56 votos, frente a los 45 respaldos alcanzados por Alfredo Deluque, candidato que contaba con el apoyo público del mandatario electo. La votación llamó la atención por el respaldo que la bancada del Pacto Histórico otorgó a Henríquez, una convergencia política poco habitual entre sectores que mantuvieron fuertes diferencias durante el gobierno saliente.
Aunque el desenlace representó un revés para la apuesta política de De la Espriella antes de asumir la Presidencia el próximo 7 de agosto, el líder político restó importancia al resultado y aseguró que la decisión del Senado fortalece la democracia. “Nunca estuve obsesionado con la presidencia del Senado. Mi interés ha sido respetar plenamente la institucionalidad y la separación de poderes”, afirmó.
“Sin llamadas ni favores”: la promesa de independencia
En su mensaje, De la Espriella explicó que se mantuvo al margen de la contienda interna del Congreso y señaló que optó por no respaldar inicialmente la aspiración de Enrique Gómez debido a consideraciones de equilibrio institucional, ya que familiares cercanos de este ocuparán cargos relevantes en el próximo Gobierno.
El presidente electo destacó que no intervino para inclinar la balanza a favor de ningún candidato y lanzó una advertencia sobre el estilo de relacionamiento que tendrá con el Legislativo.
“Ningún congresista puede decir que lo llamé para pedirle el voto. Mucho menos para ofrecer cargos, contratos o beneficios. En mi Gobierno no habrá presiones, negociaciones indebidas ni compra de apoyos”, sostuvo.
Reconoce a Henríquez y anuncia diálogo
Lejos de abrir una confrontación con el nuevo presidente del Senado, De la Espriella manifestó respeto por la decisión de la corporación y anunció que se comunicará con Henríquez para felicitarlo.
“No tengo ningún veto ni animadversión contra el doctor Honorio Henríquez. Lo conozco desde hace más de 30 años y le deseo el mayor de los éxitos en su gestión”, expresó.
Finalmente, el mandatario electo reiteró que concentrará sus esfuerzos en la agenda de gobierno y en las reformas que espera impulsar desde la Casa de Nariño, insistiendo en que su administración actuará con transparencia y pleno respeto por la autonomía de las instituciones del Estado.








