La elección de Honorio Henríquez como nuevo presidente del Senado, concretada en la noche de este 20 de julio, provocó una ola de reacciones en distintos sectores políticos y evidenció las nuevas dinámicas de poder que marcarán el inicio del gobierno de Abelardo De la Espriella.
Mientras dirigentes de centro, sectores cercanos al uribismo e incluso figuras afines al petrismo celebraron la victoria de Henríquez como una demostración de la autonomía del Congreso frente al Ejecutivo, aliados del presidente electo cuestionaron duramente la alianza entre el Centro Democrático y el Pacto Histórico, dos fuerzas que históricamente han estado en orillas opuestas.
Uno de los primeros en pronunciarse fue el exsenador y excandidato presidencial Humberto de la Calle, quien consideró que el resultado puede convertirse en un contrapeso frente a un gobierno de tendencia conservadora.
“Se ha instalado en Casa de Nariño un sutil cogobierno. Si uno está en el extremo derecho de la mesa y le ponen otra silla al lado, geométricamente uno queda un poco movido al centro”, afirmó.
Una derrota inédita para un presidente electo
El exsenador Roy Barreras destacó el carácter histórico de la votación al recordar que ningún mandatario elegido había perdido la elección del primer presidente del Senado en las últimas tres décadas.
Barreras también subrayó un detalle simbólico: será precisamente Honorio Henríquez, quien no contó con el respaldo de De la Espriella, el encargado de tomarle juramento y posesionarlo como presidente de la República el próximo 7 de agosto.
“No necesitará tanto al Congreso”
Desde sectores cercanos al nuevo gobierno, el abogado Germán Calderón España, mencionado como posible director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, minimizó el impacto político de la derrota y aseguró que la administración entrante tendrá margen suficiente para ejecutar sus políticas sin depender excesivamente del Legislativo.
Según explicó, gran parte de los cambios que busca implementar el nuevo gobierno podrían realizarse mediante decisiones administrativas y la derogación de decretos expedidos por la administración saliente.
“Serán pocas las leyes que tendrán que tramitarse en el Congreso. Muchas de las herramientas ya existen y lo que se deberá hacer es desmontar los decretos que no encajen con las nuevas políticas públicas. Decreto se deroga con decreto”, sostuvo.
Críticas por la alianza entre uribistas y petristas
Las reacciones más duras llegaron desde sectores que vieron con desconfianza el acuerdo político que permitió la elección de Henríquez.
Miguel Uribe Londoño, padre del fallecido candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, cuestionó abiertamente la cercanía entre el expresidente Álvaro Uribe y el Pacto Histórico durante la votación.
“Uribe vuelve a Petro su nuevo mejor amigo. Burlarse de sus electores les saldrá caro a los dos. Su victoria es pírrica e inocua. Queda al descubierto el interés de ambos por proteger sus propios intereses”, afirmó.
El mensaje del uribismo
Desde las filas del Centro Democrático, el exsenador y asesor político José Obdulio Gaviria envió un mensaje que muchos interpretaron como una advertencia al equipo del presidente electo.
“Mi recomendación: borren el tablero, tomen otra vez la tiza y comiencen de nuevo, humildemente, a resolver la ecuación. Y háganle caso al maestro. No crean que se las saben todas”, expresó.
La elección de Henríquez dejó en evidencia que el nuevo mapa político del país está lejos de las alianzas tradicionales y anticipa un escenario de tensiones, negociaciones y reacomodos que marcarán la relación entre el Congreso y el próximo gobierno.








