Este martes 3 de febrero se concretaría la extradición a Estados Unidos de Andrés Marín Silva, conocido como alias Pipe Tuluá, señalado cabecilla de la organización criminal La Inmaculada, tras agotarse los recursos judiciales interpuestos por su defensa para frenar el proceso.
La entrega del procesado fue confirmada por el presidente Gustavo Petro, quien informó que la Corte Suprema de Justicia negó las últimas solicitudes presentadas por el abogado del acusado, dejando en firme la orden de extradición. El mandatario también reveló que, según información del Gobierno, el señalado criminal habría intentado sobornar a funcionarios públicos con el fin de evitar su traslado al país norteamericano.
Estas presuntas maniobras irregulares fueron advertidas desde el pasado 28 de enero por el entonces ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, quien alertó sobre intentos del excabecilla de La Inmaculada para evadir la acción de la justicia.
La extradición de alias Pipe Tuluá coincide con la visita oficial del presidente Petro a Estados Unidos, donde este martes sostendrá un encuentro con su homólogo Donald Trump, en medio de un contexto diplomático marcado por tensiones y señalamientos mutuos. Ante este escenario, en el Valle del Cauca se han reforzado las medidas de seguridad para prevenir posibles retaliaciones.
Según la acusación presentada el 11 de septiembre de 2024 en el caso 4:24-CR-195, Marín Silva es requerido por la justicia estadounidense por delitos relacionados con narcotráfico, entre ellos conspiración para distribuir y poseer cocaína, tráfico internacional de estupefacientes y la fabricación y distribución de más de cinco kilogramos de cocaína con destino a Estados Unidos.








