Un nuevo episodio de amenazas extorsivas tiene en alerta al gremio de transporte público en Barranquilla. En las últimas horas se conoció que un conductor de la empresa Lolaya recibió dos panfletos intimidatorios la tarde del miércoles mientras se encontraba en plena jornada laboral, reavivando el temor entre los trabajadores del sector ante el accionar de grupos delincuenciales en la ciudad. De acuerdo con la denuncia, en uno de los pasquines, atribuido al denominado “Bloque Resistencia Caribe”, se le exigía al conductor comunicarse en un plazo de 30 minutos con un supuesto “comandante Gonzalo”, bajo la amenaza de convertirlo en “objetivo militar” junto a su familia y su negocio. Minutos después, el mismo trabajador recibió un segundo mensaje, esta vez escrito a mano, en el que le advertían: “Este es el segundo llamado que le hacemos. El último es para darle bala. Tiene una hora para comunicarse”, aumentando la presión y el miedo. Tras lo ocurrido, el conductor informó a sus superiores al llegar a la sede de la empresa, lo que generó preocupación generalizada entre sus compañeros. Este jueves, varios conductores decidieron no salir a laborar por temor a que las amenazas se materialicen. Sin embargo, el general Miguel Camelo aseguró en Emisora Atlántico que hasta el momento no se han recibido denuncias formales sobre este caso, aunque confirmó que recientemente se han sostenido reuniones con empresas transportadoras y autoridades distritales para abordar la problemática de seguridad.
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